LAS FLORES DE BACH

Su sistema floral, término con el cual lo conocemos hoy, se sustentó en doce aspectos arquetípicos de la personalidad en un primer momento, aunque posteriormente lo amplió con otras esencias como “ayudantes”.

De los 38 remedios que conforman su sistema, 19 se enfocan en la fase de encarnación, es decir la fase de descenso al plano más físico de nuestra existencia, aspectos de la “personalidad” propiamente dicha.
Los restantes 19 son más espirituales, fase de ascenso o retorno a nuestra parte más sutil y elevada, regreso a nuestra Divinidad, a la Unidad. Son también utilizados para tratar estados transitorios, agudos, eventuales o circunstanciales, que no son inherentes a la personalidad.

Las esencias, facilitadoras de la apertura de los canales superiores, unidas al trabajo consciente, permiten al individuo reconectar con su Yo Superior o Alma,y proseguir su camino evolutivo en un estado de equilibrio interno.
Personalidad en coherencia con los planes álmicos.

“La acción de estos remedios se basa en elevar nuestras vibraciones, hacernos conocer los canales de recepción de nuestro Yo Espiritual…Ellos son capaces, como la música hermosa o como cualquier otra cosa gloriosamente excelsa que nos brinda inspiración, de elevar nuestras naturalezas y aproximarlas a nuestras Almas, y por ese simple acto, traernos paz y alivio para nuestros sufrimientos. Los remedios curan, no atacando la enfermedad, sino colmando nuestros cuerpos con las hermosas vibraciones de nuestra Naturaleza Superior…”

Las Flores de Bach no interactúan con el organismo de forma química. Es más bien “mecánica”. Contienen los códigos de información de la flor o la planta en cuestión que el organismo humano, vegetal y animal decodifica. De la misma forma que un aparato de radio decodifica las ondas, o un lector de DVD lee éste. Estos códigos de información se transmiten a través del agua. En realidad son equiparables al rocío de las flores.

Al no ser preparados químicos, tampoco doblegan la voluntad. Son facilitadores silenciosos de la conexión con la Conciencia y las virtudes en cuestión, exponencialmente eficaces cuando la persona se halla en un estado de trabajo interior consciente.

Tal y como una puesta de sol, una noche estrellada, una sinfonía o una obra de arte nos pudieran elevar a nuestro mundo superior.

No solo son compatibles con cualquier tratamiento médico o alternativo (a excepción de los remedios homeopáticos donde habría que respetar los tiempos entre tomas), sino que coadyuvan en la recuperación al actuar como equilibradores emocionales.

¿Pueden tener las Flores de Bach efectos secundarios?

Las Flores de Bach si pueden tener efectos secundarios.

Al tener una influencia armonizadora de nuestra verdadera naturaleza, pueden aparecer, entre otros, gustos o rechazos de forma inesperada. Éstos han podido estar latentes pero escondidos durante largo tiempo, bajo capas de las que no somos conscientes. Cuando vamos retornando a nuestra auténtica esencia, estas nuevas emociones pueden aflorar. Forman parte de nuestro verdadero Yo, y normalmente suelen reconducir a los dones y talentos propios e innatos.